HOME CONTACTOS

DÉCIMA A LA HERMANDAD DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS.-

Señor perdona al devoto que a tus plantas ve aquí y para creer en ti... necesitó un terremoto.

Si el muro se hubiera roto... a las orillas del Rimac por la Alameda y El Puente andaría el penitente sin un Dios que lo redima.

Humildísimo Jesús Crucificado en un muro... de lo oscuro mas oscuro... sacaste radiante luz.

Que pintor te puso en Cruz...para que nunca te borres cayeron las altas torres... y quedó la imagen sola que pintara un negro Angola que vio a Fray Martín de Porres

Morenos pintan a Cristo... Cristo adora lo moreno y a los pies del Nazareno... moreno malo no he visto.

En hombros va Jesucristo ...El Señor de los Temblores son morenos pecadores... que portan las Angarillas conformados por Cuadrillas... La Hermandad de Cargadores.

Morenos de la Hermandad... por vuestra  Preciosa Carga recordad la senda larga... que sigue la Cristiandad Jesucristo es humildad...nosotros Humano Escombro no busquéis ojos de asombro... sed modestos y benignos y haceos siempre dignos... de llevarlo en vuestros hombros.

Paso a Nuestro Amo y Señor... Que va a dormir a su casa en hombros nuestra raza de sangre y sudor.

Paso a Nuestro Salvador... paso a sus perfiles magros atrás Pizarros y Almagros... atrás Virreynales villas y paso a las angarillas... del SEÑOR DE LOS MILAGROS.


DE: Don Nicomedes Santa Cruz y Gamarra
 


Volver

TEMA:  FRAGMENTO  DEL TESTAMENTO OTORGADO POR LA MADRE ANTONIA LUCÍA DEL ESPÍRITU SANTO.-

DE: 
RP. RUBÉN VARGAS UGARTE S. J.

“... Declaro que soy natural de la ciudad de Santiago de Guayaquil, en donde nací, hija legítima de D. Antonio Maldonado y Mendoza y de Doña María Verdugo Gaitán.

Declaro en mi voluntad entierren mi cuerpo en la iglesia y Santuario de la Santísima Trinidad y Jesús Nazareno Crucificado de las Maravillas, atento a tener licencia para enterrarnos en dicha iglesia y pido y suplico por amor de Dios me entierren  de limosna con la moderación y decencia que pareciere a mi albacea.

Declaro para mayor honra y gloria del Señor Dios Nuestro que fue su Majestad servido inspirarme y darme auxilios y deseos de vestir la sagrada túnica de N. S. Jesús Nazareno por su misericordia infinita y ponerme una soga al cuello y corona de espinas en la cabeza y ésta me vestí con consulta y licencia del Juez y Provisor Ordinario, que lo fue en sede vacante, por muerte del Señor Arzobispo, D. D. Fray Juan de Almoguera, el Sr. D. D. Pedro de Villagomez y me la vestí en el puerto del Callao, desnudándome de las galas y traje secular que usaba, el día de a Transfiguración del Señor, el año de mil seiscientos y setenta y siete ó mil seiscientos y setenta y ocho, a donde principié con algunas señoras devotas que quisieron vestirse la sagrada túnica y acompañarme. Con las cuales hijas y hermanas di principio a fundar este Colegio de Nazarenas a la sombra de amparo y patrocinio de N. S. Jesús Nazareno y con efecto le fundé en el dicho puerto del Callao, habiéndome un vecino de dicho puesto en casa, con donación que me hizo de ella para dicho fin. 

Al cabo de dos o tres años, me mandó debajo de obediencia, el R. P. Lector Jubilado, Fr. Joseph de Guadalupe, del Orden de N. P. S. Francisco, con consulta de otros religiosos doctos y teólogos, de jase la casa del puerto del Callao por causas justas que hubo para ello y pasase a la ciudad de Lima para fundar en ella y con efecto lo puse en ejecución en la calle de Nuestra Señora de Monserrat, para lo cual el Capitán Roque Falcón, vecino de esta ciudad compró una posesión de casas, de la cual me hizo donación para dicho fin, por la gran devoción que tenía y tuvo mientras vivió a N. S. Jesús Nazareno y su sagrada túnica. En la cual dicha posesión de diez y ocho a diez y nueve años, con licencia que obtuve del Sr. Arzobispo de este ciudad D. Melchor de Liñán y Cisneros. Y después de pasado dicho tiempo fue Dios servido por su misericordia infinita de mover a inspirar a Sebastián de Antuñano y Rivas, para que de su mutuo propio, atendiendo a la mayor honra y gloria del Señor Dios Nuestro, y llevar adelante y que se perpetuase y extendiese el sagrado Instituto y Colegio de N. S. Jesús Nazareno, me hizo donación del sitio y casa de la Santísima Trinidad y Santo Cristo de los Milagros, como dueño que era de dicho sitio, adonde al presente está fundado dicho Colegio...

(SIC)
Archivo del Monasterio de las Nazarenas.  

GLM.

 

Volver

AUTOR : P. JOSÉ ALDAZABAL

TEMA : 
JESÚS NOS HABLA.-

Moisés aparece como un hombre de gran corazón. Ante la queja de Dios sobre el Pueblo. Moisés se muestra un eficaz mediador, “convenciendo” a Dios que no castigue a ese pueblo rebelde, aunque se lo merecería. Moisés sabe tocar la fibra misericordiosa  del corazón de Dios. Pero èl también muestra esa misma grandeza de ànimo. Moisés no aprueba el pecado del pueblo. Pero quiere que sea perdonado.

La finalidad de las tres Parábolas de Jesús, como nos ha dicho Lucas, es precisamente “enseñar” a los fariseos, que se creìan justos y perfectos, a ser mas misericordiosos en su corazón, y no escandalizarse porque Jesús sea demasiado misericordioso.
           
El pastor no abandona a la oveja, sino que toma la iniciativa, la busca y se alegra al encontrarla. La mujer no ceja hasta encontrar la moneda y la comparte su alegría con las vecinas. El padre del hijo pròdigo no le echa en cara su conducta: se adelanta a recibirle, le perdona y le organiza una fiesta, ya ve la seriedad de su buen propósito y que ya ha pagado suficientemente su culpa.
           
Nosotros tenemos muchas ocasiones, en la vida de familia y de comunidad, en las relaciones sociales y laborales, de imitar o no esta actitud de Dios. ¿ en que personajes de las lecturas de hoy quedamos retratados nosotros ? ¿Tenemos un corazón magnánimo, fàcil de perdonar ? ¿ somos capaces de interceder ante Dios por nuestros contemporáneos, como Moisés , o solo sabemos criticarlos y quejarnos de lo mal que van las cosas ? ¿ actuamos como los fariseos, que se creen santos, y como el hermano mayor, que no acepta que se perdone tan fácilmente a su hermano ?.

SIC.

Glm.

 

“ HABRA ALEGRIA EN EL CIELO POR UN
SOLO PECADOR QUE SE CONVIERTA”

“El Señor, que nos ha convocado, nos dice lo que
èl hace por nosotros; còmo nos ama, còmo nos
perdona.

Dispongamos nuestro corazón para comprender
y vivir las palabras del Señor. “Señor perdona

 

Volver

TEMA :  A TAL SEÑOR...

AUTOR : 
PABLO TRUEL URIBE

Tengo Ante mì, los originales de la minuciosa recopilación periodística que sobre el Señor de los Milagros y sus trescientos años de vigencia, han logrado dos de mis mas entrañables amigos y colegas : don Jorge Donayre Belaunde y Lorenzo Villanueva Regalado.

Al leer los originales, he llegado a la conclusión que los responsables de recopilarlos, tienen pacientes de santos.

Y es que buscar, investigar,, seleccionar y poseer materialmente, todo lo que se ha escrito sobre tan trascendente imagen, les debe haber requerido un trabajo de hormiga, una memoria de elefante y una perseverancia lindante con el milagro.

No es común en nosotros los periodistas dedicar gran parte de nuestro horario a un tema especìfico. Y no por que no nos interese sino porque la noticia y el comentario diario nos asiste.

Si adicionamos a ello los 300 años de vigencia que en el alma del pueblo peruano tiene el Cristo Morado, estamos facultados a creer en los textos que apretamos en nuestras manos, deben ser fruto de un milagro o de una no revelada penitencia de los autores.

Milagro o penitencia, el hecho es que la obra es por demàs completa.

Jorge Donayre Belaunde es uno de los mas brillantes periodistas quien en estas líneas escribe, haya conocido “El Cumpa” como lo llamamos, es el gremio, vino de su morena Chincha a dejar escrito en carillas la resultante de una comunión entre cultura, calor del pueblo y gran estilo periodístico.

Merecedor de un sinnùmero de galardones periodísticos, hombre de una facilidad de comunicación ahora casi al borde de la extinción, bohemio, católico, amigo por encima de todo, Jorge Donayre es por derecho propio, portador del estandarte del èxito en nuestra profesión.

Al “Cumpa” lo empecè a admirar hace unos 30 años, cuando a despecho de su juventud se constituyò en una de las figuras principales de la generación de periodistas que a travès del diario “La Prensa” revolucionaron la técnica informativa de nuestro paìs

Jorge Donayre alcanzó rápidamente el sitial que se merecìa. Fue desde esos momentos, figura entre las figuras.
Luego incursionaría con singular èxito en el mundo de la poesìa y la creación literaria obteniendo por ello nombradìa y fama.
Fundador de un buen nùmero de medios de comunicación, autor de cèlebres frases que calaron hondo en el alma del pueblo, connotado creador publicitario,, “El Cumpa” a pesar de ello, jamás se dejò atrapar por la soberbia o la inmodestia. Mas valioso por èl siguen siendo su buen humor y su mejor sentido de solidaridad.

El coautor de “Señor d los Milagros... Padre Nuestro” forma parte de esa casi exclusiva legión de periodistas que han escrito sobre los temas mas diversos que uno puede imaginar. Tan fácil es para èl entregar los originales de una entrevista al personaje noticioso del momento como sumergirse entre libros y archivos para narrarnos un acontecimiento de nuestra historia.

Al talento de Jorge Donayre se ha sumado el aporte de otra figura de nuestro periodismo : Lorenzo Villanueva Regalado.

Producto de una de las mas exitosas generaciones de los últimos años, Lorenzo Villanueva, sin embargo es “reincidente” en este tipo de obras. Antes ha editado un libro sobre los 200 clàsicos del fùtbol peruano que protagonizan los clubes Universitario de Deportes y Alianza Lima.

Últimamente fue editor de la obra “Vìctor Raùl... toda la vida” cuyo autor es José Olaya Correa.

Lorenzo Villanueva surgiò al periodismo a fines de la década del 60 a travès de las pàginas del Diario “Expreso”. Luego de su paso por casi todas la secciones una redacción periodística, logrò nombradìa como comentarista deportivo.

Inquieto, creativo, renovador, Villanueva se integra luego al equipo de periodistas que funda los diarios “La Repùblica y “El Popular”, bajo la dirección de Guillermo Thorndike.

Logrado el objetivo marcha a una experiencia que para muchos era imposible: fundar un nuevo diario. En un mercado como el peruano en el que ya existìan 12 diarios, la aparición de “El Nacional” era algo asì como una hazaña Lorenzo Villanueva y José Olaya Correa ganaron el desafìo y ese medio de comunicación no solo era una realidad sino que se ha constituido en uno de los mas importantes del paìs, por su agilidad periodística y su buen tiraje.

Lorenzo Villanueva siguió estudios de periodìsmo en la Universidad Católica. Actualmente desempeñas el cargo de sub director de “El Nacional” y es autor de una columna política diaria en es medio.

A Donayre y Villanueva se ha sumado un equipo de profesionales como Carlos Domínguez, Vìctor Medina y Raùl Sagástegui, hijo, responsables de materiales fotográficos.
Por ello, no tenemos dudas de afirmar que la obra que comentamos, además de tener el mèrito de haber recopilado en un solo ejemplar con gran sentido periodístico, todo lo que se ha escrito sobre el Señor de los Milagros, tambièn nos permite apreciar en sus gráficos, la evolución de las costumbres y sentimientos del pueblo peruano.

Un gran esfuerzo que el Señor de los Milagros, muy bien se lo merece.

SIC
GLM.

 

Volver

 TEMA: LA BIBLIA Y LA TRADICIÓN

DE: P. PAULO DIERCKC    P. MIGUEL JORDÁ

Jesús mandó “predicar”, no “escribir” su evangelio. Jesús nunca repartió una Biblia. El Señor fundó su iglesia, asegurándole que permanecerá hasta el fin del mundo.
A menudo los hermanos evangélicos, discutiendo con nosotros los católicos, nos dice: “ ¿Donde habla la Biblia del Purgatorio ? ¿ Dónde dice la Biblia que San Pedro fue a Roma ? ¿De donde sacan ustedes los católicos eso de que María es la Inmaculada Concepción y que subió al cielo en cuerpo y alma?
Para los evangélicos, la Revelación Divina y la Biblia son lo mismo. Es decir, para ellos solamente en la Biblia se encuentra toda la Revelación de Dios.
Ahora bien: ¿Es correcta esta posición ? ¿ Es cierto que la Biblia contiene todo el Evangelio de Cristo ? ¿Qué dice la misma Biblia al respecto ? Además, ¿quién reunió todos los libros inspirados que constituyen la Biblia ? ¿Acaso no fue la Iglesia la que recibo el encargo de predicar el Evangelio por todo el mundo, hasta fin de los tiempos? ¿Qué hubo primero: la Biblia o la Iglesia?
Hermanos, en esta carta le explicaré porque la Revelación Divina no abarca solamente la Biblia, como piensan los evangélicos, sino que la Revelación de Dios se manifiesta en la Tradición Apostólica y en la Biblia. Es un tema un poco difícil, pero fundamentalmente para la comprensión correcta de la FE católica. Es un tema que ha sido causa de muchos malos entendidos entre la Iglesia Católica y las distintas iglesias evangélicas.

LA REVELACIÓN DIVINA

La Revelación es la manifestación de Dios y de su voluntad acerca de nuestra salvación. Viene de la palabra “revelar”, que quiere decir “quitar velo”, o “descubrir”, Dios se reveló de dos maneras:

LA REVELACIÓN NATURAL, O REVELACIÓN MEDIANTE LAS COSAS CREADAS

Dice el  Apóstol Pablo: “Todo aquello que podemos conocer de Dios El mismo se lo manifestó. Pues, si bien a ÉL no lo podemos ver, lo contemplamos, por lo menos, a través de sus obras, puesto que ÉL hizo el mundo, y por sus obras entendemos que ÉL es eterno y poderoso, y que es Dios” (Rom 1,19-20)

LA REVELACIÓN SOBRENATURAL O DIVINA

Desde un principio Dios empezó también a revelarse a través de un contacto más directo con los hombres, Mediante los antiguos profetas y de una manera perfecta y definitiva en la persona de Cristo Jesús, el Hijo de Dios. “En diversas ocasiones y bajo diferentes formas, Dios habló a nuestros padres, por medio de los profetas, hasta que, en éstos días que son los últimos, nos habló a nosotros por medio de su hijo “ (Heb. 1,1-2 ) Jesús nos reveló a Dios mediante sus palabras y obras, sus signos y milagros; sobre todo mediante su muerte y su gloriosa resurrección y con el envío del Espíritu Santo sobre su Iglesia. Todo lo que Jesús hizo y enseñó se llama EVANGELIO”, es decir “Buena Noticia de Salvación “.

¿Cómo fue transmitida la Revelación Divina?

Para llevar el Evangelio por todo el mundo, Jesús encargó a los apóstoles y a sus sucesores, como pastores de la iglesia que Él fundó personalmente.
“Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bauticemos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo “ (Mateo. 28, 18-20)
Aquí notamos cómo Jesús ordenó “predicar” y “proclamar” su Evangelio. Y de hecho los Apóstoles “predicaron” La Buena Nueva de Cristo, Años después algunos de ellos pusieron por escrito esta predicación. Es decir, al comienzo la iglesia se preocupó de predicar el Evangelio. Por supuesto el Evangelio que Jesús entregó a los Apóstoles no estaba escrito. Jesús nos escribió nunca una carta a sus Apóstoles; su enseñanza era solamente oral. Así lo hicieron también los Apóstoles.     

LA TRADICIÓN APOSTÓLICA.-

Este mensaje escuchado por boca de Jesús, vivido, meditado y transmitido oralmente por los Apóstoles, se llama, la TRADICIÓN APOSTÓLICA.
Cuando aquí hablamos de la Tradición Apostólica (con mayúsculas) nos referimos siempre a la “Tradición Apostólica”  con la tradición que en general se refiere a costumbres, ideas modos de vivir de un pueblo y que una generación recibe de las anteriores. Una tradición de este tipo es puramente humana y puede ser abandonada cuando se considera inútil. Así Jesús mismo rechazó ciertas tradiciones del pueblo judío: “Ustedes incluso dispensan del mandamiento de Dios para mantener la tradición de los hombres (Mc. 7,8 ).
La Tradición Apostólica se refiere a la transmisión del Evangelio de Jesús, Jesús, además de enseñar a sus apóstoles con discursos y ejemplos, les enseñó una manera de orar, de actuar y de convivir. Esta eran las tradiciones que los apóstoles guardaban en la iglesia. El Apóstol Pablo en su carta a los Corintios se refiere a esta Tradición Apostólica: Yo mismo recibí esta tradición que, a su vez, les he transmitido (1 Cor. 11,23 )
Resumiendo, podemos decir que Jesús mandó predicar, no escribir su Evangelio. Jesús nunca repartió una Biblia. El Señor fundó su Iglesia, asegurándole que permanecerá hasta el fin del mundo. Y la Iglesia vivió muchos años de la Tradición Apostólica, sin tener los libros sagrados del Nuevo Testamento.

LA BIBLIA

Solamente una parte de la palabra de Dios, proclamada oralmente, fue puesta por escrito por los mismos Apóstoles y otros evangelistas de su generación.
Estos escritos, inspirados por el Espíritu Santo, dan origen al Nuevo Testamento (NT) , que es la parte mas importante de toda la Biblia. Esta claro que al escribir el NT, nos se puso por escrito todo el Evangelio de Jesús.
Jesús hizo muchas otras cosas. Si se escribieron una por una creo que no habría lugar en el mundo para tantos libros, nos dice el apóstol Juan ( Jn. 21,25 )
La Sagrada Escritura, y especialmente el NT, es la Palabra de Dios, que nos manifiesta al Hijo en quien expresó Dios el resplandor de su gloria (HEB. 1,3).
Podemos decir que solo parte mas importante y fundamental de la Tradición Apostólica fue puesta por escrito. Por esta razón la Iglesia siempre ha tenido una veneración muy especial por las Divinas Escrituras.
 

BIBLIA Y TRADICIÓN

Después de esto podemos decir que la revelación divina ha llegado hasta nosotros por la Tradición Apostólica y por la Sagrada Escritura. No debemos considerarlas como dos fuentes, sino como dos aspectos de la Revelación de Dios. El Concilio Vaticano II lo describe muy bien: “La Tradición Apostólica y la Sagrada Escritura manan de la misma fuente, se unen en un mismo caudal y corren hacia el mismo fin. La Tradición y la Escritura están unidas y ligadas, de modo que ninguna parte subsistir sin la otra.
Además, La Sagrada Escritura presenta la Tradición como base de la FE del creyente: Todo lo que han aprendido, recibido de mí, todo lo que me han visto hacer, háganlo (Fil. 4,9). Lo que aprendiste de mí, confirmado por muchos testigos, confíalo a hombres que merezcan confianza, capaces de instruir después a otros (2 Tim. 2,2 )
Hermanos, manténganse firmes guardándose fielmente las tradiciones que les enseñamos de palabra y por carta (2 Tes. 2,15).

Está Claro que el Apóstol Pablo, para confirmar la fe de los cristianos, no usa solamente la Palabra de Dios escrita, sino que recuerda también una manera muy especial la Tradición o la predicación oral.    
Para el Apóstol la formas de transmisión del Evangelio: Sagrada Escritura y Tradición, tienen la misma importancia. En realidad, una vez que se escribió el NT no se consideró acabada la Tradición Apostólica, como si estuviera completa la Revelación Divina. La Biblia no dice eso : en ninguna parte está escrito que el cristiano debe someterse ¡solo a la Biblia ¡ Esta es una idea que surgió entre los protestantes recién en los años 1550. En la Iglesia Católica hubo siempre una conciencia clara sobre la importancia de la Tradición Apostólica, sin quitar a la Biblia el valor que tiene.

¿SOLO LA BIBLIA?

Es un error creer que basta la Biblia para nuestra salvación. Esto nunca lo a dicho Jesús y tampoco está escrito en la Biblia, Jesús, reiteró, nunca escribió un libro sagrado, ni repartió ninguna Biblia. Lo único que hizo Jesús fue fundar su iglesia y entregarle su Evangelio para que fuera anunciado a todos los hombres hasta el fin del mundo.
Fue dentro d la Tradición de la Iglesia donde se escribió y fue aceptado el NT., bajo su autoridad apostólica. Además la Iglesia vivió muchos años sin el NT., el que se terminó de escribir en el año 97 después de Cristo. Y también es la iglesia la que, en los años 393-397, estableció el Canon o lista de los libros que contienen el NT.
Por tanto, si aceptamos solamente la Biblia, ¿como sabemos cuales son los libros inspirados ?La Biblia, en efecto, no contiene ninguna lista de ellos. Fue la Tradición de la Iglesia la que nos transmitió la lista de los libros inspirados. Supongamos que se perdiera la Biblia, en ese caso la Iglesia seguiría poseyendo toda la verdad acerca de Cristo, la cual hasta la fecha ha sido transmitida fielmente por la Tradición, tal como hizo antes de escribir el NT.
Los evangélicos, al aceptar solamente la Biblia, están reduciendo considerablemente el conocimiento auténtico de la Revelación Divina. Guardemos esta Ley de oro que nos dejó el apóstol Pablo “Manténganse firmes guardando fielmente las Tradiciones que les enseñamos de palabra y por carta “(2 Tes. 2,15).

EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA

 La Revelación Divina abarca la Sagrada Tradición Y LA Sagrada Escritura. Este depósito de la FE (cf. 1 Tim. 6,20; 2 Tim. 1,12,-14) fue confiado por los Apóstoles al conjunto de la Iglesia. Ahora bien el oficio de interpretar correctamente la Palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Igleia. Ella lo ejercita en nombre de Jesucristo. Este Magisterio, según l Tradición Apostólica, lo forman los obispos en comunión con el sucesor de Pedro que es el Obispo de Roma o El Papa.
  
   El magisterio no está por encima de la Revelación Divina, sino que está a su servicio, para enseñar puramente lo transmitido. Por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, el Magisterio de la Iglesia lo escucha devotamente, lo guarda celosamente y lo explica fielmente.
Los fieles recordando la Palabra de Cristo a sus Apóstoles: El que a ustedes escucha, a mi me escucha (Lc. 10,16) reciben con docilidad las enseñanzas y directrices que sus pastores les dan en diferentes formas. El Magisterio de la Iglesia es un guía seguro en la lectura e interpretación de la Sagrada Escritura, ya que nadie puede interpretar por si mismo la Escritura (2 Ped. 1,20)
El Magisterio de la Iglesia orienta también el crecimiento en la comprensión de la FE. Gracias a la asistencia del Espíritu Santo la comprensión de la fe puede crecer en la vida de la iglesia cuando los fieles meditan la fe cristiana y comprenden internamente los misterios de la Iglesia. Es decir el creyente vive la Palabra de Dios en las circunstancias concretas de la historia y hace cada vez más explícito lo que estaba implícito en la Palabra de Dios.
En este sentido la Tradición divino-apostólica va creciendo, como sucede con cualquier organismo vivo.
Este es precisamente el significado que hay que dar a las definiciones dogmáticas, hechas por el Magisterio de la Iglesia.

CONCLUSIÓN

1.- Resumiendo, podemos decir que la iglesia no saca solamente de la escritura la certeza de toda la Revelación Divina.

2.- La Tradición y la Sagrada Escritura constituyen un único depósito sagrado de la Palabra de Dios, en el cual, como en un espejo, la Iglesia peregrinante contempla a Dios, fuente de todas sus riquezas.

3.- El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios ha sido confiado únicamente al Magisterio de la Iglesia, a los obispos en comunión con el Papa.

 

Volver

 

« Anterior // Siguiente »

 

 


Han visitado esta web

 

Copyright 2012. Todos los derechos Reservados. Lima - Perú
Diseño y Hosting por :

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player