HOME CONTACTOS
 

LAS PARÁBOLAS DE JESÚS.-

Tema que como todos de la Historia Sagrada son importantes, uno para recordar, otros, porque no, para saber y servirá también de repaso para los hijos o los nietos, y que observen que recuerden que en el Internet, como jugando, encontramos de todo y sobre todo temas que nos lleva a la cultura.

En este caso el tema es el del titular, y que son:

PARáBOLA DEL SEMBRADOR – LA SEMILLA DE MOSTAZA
EL TRIGO Y LA CIZAÑA – LA OVEJA PERDIDA – EL HIJO PRODIGO –
LA RED – EL BUEN SAMARITANO.

EL SEMBRADOR.-

El sembrador salió a sembrar. Una parte de su semilla cayó junto al camino y las aves se las comieron. Otra parte cayó sobre la tierra y nacida se secó porque no tenía humedad, otra cayó entre espinos, pero éstas la ahogaron. Otra parte cayó en buena tierra y tuvo fruto.

Jesús dijo: que la semilla era la palabra de Dios, y los frutos de junto al camino son los que oyen, pero luego viene el diablo y la quitó.

Los de sobre la piedra son los que oyeron la palabra, pero que no echan raíces, creen por un tiempo, luego se aparta. La que cayó entre espinos son los que oyen, pero son ahogados por los afanes de riqueza. Pero la que cayó en tierra buena son los que de corazón bueno retienen una palabra oída y dan fruto con perseverancia.

LA SEMILLA DE MOSTAZA.-

Jesús dijo:¿A que es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé ? Es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su huerto , y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.

EL TRIGO Y LA CIZAÑA.-

Jesús dijo: El reino de los cielos es como un hombre que sembró buena semilla en su campo, pero mientras los hombres dormían vino el enemigo y sembró cizaña entre el trigo.

Y cuando dio fruto la hierba, también creció la cizaña. Los hombres se ofrecieron a arrancar la cizaña, pero el Señor les dijo que no. Si arrancaban la cizaña podrían arrancar también el trigo. Ordenó que se dejaran crecer ambas hasta la siega. Luego dirá a los segadores que recojan primero la cizaña la ataran y quemaran, mientras que el trigo lo pondrían en el granero.

LAS OVEJA PERDIDA.-

Jesús dijo :¿Que hombre de vosotros teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?. Y cuando la encuentra la pone sobre sus hombros gozoso, y al llegar a casa le dice a sus vecinos. Gozaos conmigo porque he encontrado a mi oveja que se había perdido. Os digo que habrá mas gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

EL HIJO PRÓDIGO.-

Un hombre tenía dos hijos, el menor le pidió a su padre la parte de su herencia y partió a una provincia apartada y derrochó el dinero, pero luego vino una gran hambruna que lo hizo arrepentirse. Hambriento y triste regresó a su casa, vió a su padre y lo nexo. Le dijo, "Padre he pecado contra el cielo y contra tí y ya no soy digno de llamarme tu hijo". El padre mandó que lo vistieran con los mejores trajes y le preparasen un banquete.

Esto puso celoso al hijo mayor quien le dijo a su padre que habiéndole servido tantos años nunca lo trató así. El padre le respondió: "Hijo tu siempre estás conmigo y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido se había perdido y es hallado".

LA RED.-

Jesús dijo: "El reino de los cielos es como una red que recoge toda clase de peces, y una vez llena la sacan a la orilla, y sentados recogen lo bueno en cestas y lo malo es echado. Así será al fin del siglo. Saldrán los ángeles y apartarán a los malos entre los justos, y los echarán al horno del fuego, allí será el lloro y el crujir de dientes".

EL BUEN SAMARITANO.-

Un hombre le preguntó a Jesús. "¿Y quien es mi prójimo? Jesús le contestó. "Un hombre iba de Jerusalén a Jericó y cayó en mano de ladrones que lo golpearon dejándolo medio muerto.

Aconteció que descendió un sacerdote y viéndolo pasó de largo. Pero un Samaritano viéndolo fue movido a misericordia y le curó y lo llevó al mesón y pagó al mesonero para que lo cuidara".

Jesús preguntó quien de los tres fue el prójimo de la victoria. Uno respondió "El que tuvo misericordia"Jesús le dijo "Ve y haz tu lo mismo".

GLM.

Fuente : Láminas de Misceláneas del Diario El Popular


Volver

« Anterior

 

 
Copyright 2012. Todos los derechos Reservados. Lima - Perú Diseño y Hosting por